El servicio SEMPRONA de la guardia civil denunció a la dueña de la escuela hípica Temía por maltrato y falta de alimentación de los caballos que viven a los cuidados de esta escuela.
Uno de los equinos que había sido puesto en disposición de la empresa para su cuidado apareció muerto por la falta de alimento.
Era un caballo pura sangre valorado en 100.000 (a nuestro parecer el valor del caballo es lo de menos, lo importante es el sufrimiento del animal) Su dueño a raíz de la muerte del animal presentó una denuncia en la guardia civil y de esta forma se desencadenó la investigación
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